La violencia contra las niñas y los niños incluye la violencia física, sexual y emocional, así como el abandono y la explotación de menores de 18 años. La violencia contra las niñas y los niños puede ocurrir en el hogar y en la comunidad. Puede ser perpetrada por cuidadores, compañeros o extraños. Los tipos de violencia incluyen el maltrato infantil por parte de adultos en un puesto de responsabilidad, el acoso y las peleas físicas entre pares, la violencia sexual y la violencia en el noviazgo, así como el asalto asociado con la violencia entre pares y pandillas. La violencia contra los niños se solapa con la violencia juvenil. Puede comenzar entre los grupos de edad más jóvenes, luego escalar y continuar hasta la edad adulta.
Los padres y demás miembros de la familia juegan papeles importantes. Ellos ayudan a aquellos niños que experimentan violencia o desastres. Ellos ayudan a los niños a superar el trauma. Ellos ayudan a proteger a los niños de traumas adicionales. Ellos ayudan a los niños a obtener atención médica y asistencia psicológica. Ellos también ayudan a los jóvenes a evitar o superar problemas emocionales. Estos problemas pueden ser resultado de un trauma.
Diferentes investigaciones han demostrado sistemáticamente como el abuso sexual infantil tiene un impacto muy serio sobre la salud física y mental de los niños y niñas. Se ha demostrado además, que dependiendo de la gravedad y el número de traumas vividos, el abuso sexual infantil puede generar efectos de gran alcance y duraderos no solo sobre la salud física y mental sino también sobre el desarrollo de la vida sexual en la adultez. La violencia sexual tiende a ocurrir en casos en los que se presentan otras formas de maltrato infantil o situaciones de violencia y adversidad. Este documento ha sido publicado por la Red Nacional para el Estrés Traumático Infantil (NCTSN, National Child Traumatic Stress Network)
En muchos países puede hablarse de auténtica persecución ante la diversidad sexual, con normas que consideran ilegales las relaciones homosexuales y que contemplan penas de cárcel y hasta de muerte. A ello se suman los alrededor de 70 países que castigan con penas de cárcel o castigos físicos las relaciones entre personas del mismo sexo, y las diversas formas de intolerancia, discriminación y persecución en otros países donde la homosexualidad no está ilegalizada.
La violencia por motivos de orientación sexual, identidad de género o expresión de género afecta a personas lesbianas, gays, trans, bisexuales y intersexuales (LGBTI) en todo tipo de contextos en el mundo, vulnerando en múltiples formas sus derechos humanos. Organizaciones de la sociedad civil y organismos de derechos humanos han denunciado el riesgo que suponen los conflictos armados como agravante de las violencias preexistentes contra la población LGTBI.
Las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGTBI) afrontan situaciones de discriminación y violencia en todo el mundo y bajo todo tipo de regímenes políticos, a menudo perpetradas con impunidad. En situaciones de conflicto armado, la discriminación y las múltiples formas de violencia contra la población LGTBI pueden agravarse. Los procesos de militarización transcurren muy influidos por las identidades de género estereotipadas, que movilizan militarmente a las poblaciones en torno a ideales socialmente construidos de masculinidad y feminidad.
Un nuevo informe del Comité Internacional de la Cruz Roja y de la Cruz Roja Noruega afirma que es necesario adoptar más medidas para proteger a hombres, niños y personas LGBTIQ+ expuestas al riesgo de sufrir violencia sexual y por motivos de género en entornos humanitarios, además de mujeres y niñas cisgénero.
Mientras que la violencia sexual contra las mujeres es un tema que ha recibido una atención creciente en los últimos años, la violencia sexual contra los hombres aún no ha sido suficientemente investigada y tratada con la importancia que se merece. Con el objetivo de dar a conocer el estado de la cuestión y proporcionar recomendaciones para mejorar la investigación y la implementación de programas de prevención e intervención a este grupo se ha publicado el informe The Health of Male and LGBT Survivors of Conflict-Related Sexual Violence (La salud de los hombres y supervivientes LGBT frente a la violencia sexual en zonas de conflicto).
El tráfico ilícito de migrantes, con fines económicos o de otra índole material, de la entrada irregular a un país del que el migrante no es nacional ni residente. Los delincuentes detrás de este negocio altamente rentable aprovechan la oportunidad creada por la necesidad o el deseo de las personas de escapar no solo de la pobreza y la falta de oportunidades de empleo, sino también de los desastres naturales, los conflictos o la persecución.
Para abandonar la práctica de la mutilación genital femenina, es necesario realizar esfuerzos sistemáticos y coordinados que involucren a las comunidades enteras, que se enfoquen en los derechos humanos y en la igualdad de género. Estos esfuerzos deben hacer hincapié en el diálogo social y en el empoderamiento de las comunidades para actuar colectivamente y poner fin a la práctica. También deben atenderse las necesidades de salud sexual y reproductiva de las mujeres y niñas que sufren sus consecuencias.
Las normas de género y la desigualdad son otra de las causas de los matrimonios precoces y la ablación. Las niñas y los niños a menudo experimentan la violencia de maneras fundamentalmente diferentes, debido a cómo son vistos y valorados por la sociedad. A menudo los niños pueden ser considerados «más valiosos» para la familia como proveedores de ingresos y, como tales, las familias a menudo priorizan la inversión en su educación. Cada vez hay más datos que demuestran que la educación de las niñas y los niños es igualmente valiosa.
La mutilación genital femenina (MGF) es un problema global que requiere una solución global. Incluso en los países en los que se prohíbe por ley, las niñas siguen en riesgo porque suele practicarse en secreto. Ejemplo de ello es lo que sucede en la Unión Africana, donde sigue practicándose cada día a pesar de que en 2016 aprobó su abolición en los 50 estados que la integran.
La mutilación genital femenina es una práctica tradicional que supone una forma de violencia contra las niñas y una violación de los derechos humanos. Consiste en la extirpación total o parcial de los genitales femeninos a niñas y mujeres jóvenes por razones no médicas. Ninguna religión la contempla como obligatoria pero es una práctica habitual para muchos grupos religiosos (musulmanes, cristianos, animistas). La mutilación genital femenina no entiende de clases sociales ni de niveles educativos. Suele provocar infecciones, infertilidad o incluso la muerte. Se lleva a cabo entre la infancia y los quince años.
Este documento es una versión revisada del documento: Consideraciones en materia de trata de personas desde la perspectiva del Derecho Internacional de los Refugiados y el mandato del ACNUR, 2009
La MGF es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas. Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una forma extrema de discriminación de la mujer. Es practicada casi siempre en menores y constituye una violación de los derechos del niño. Asimismo, viola los derechos a la salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometido a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte.
La violencia sexual como arma de guerra afecta principalmente a las mujeres, sin embargo, cada vez más, también a los hombres. Las grandes organizaciones de ayuda internacional han tardado años en comenzar a desarrollar mecanismos eficaces de ayuda a los hombres y niños víctimas de violaciones sexuales en situación de conflicto armado. A día de hoy se han reportado casos en: El Salvador, Chile, Guatemala, Argentina, Grecia, Irlanda del Norte, Chechenia, Turquía, la antigua Yugoslavia, Sri Lanka, Irak-Kuwait, Liberia, Sierra Leona, Kenia, Sudán, Burundi, Uganda, Ruanda, la República Democrática del Congo, Zimbabue y Sudáfrica.
Contar con un material especializado que favorezca la utilización de mecanismos internacionales. sistematiza la estrategia pedagógica y la metodología utilizada, fortalecer la protección internacional de los derechos humanos de las mujeres además de los principales aspectos teórico conceptuales abordados.
Directrices relacionadas con aspectos y enfoques prácticos, para responder a la necesidad de un enfoque coherente y participativo con el fin de prevenir y responder a la violencia por razón de género. Ésta es una herramienta para agentes en el campo para establecer un enfoque multisectorial coordinado de la programación de violencia por razón de género en situaciones de emergencia.
Este boletín presenta diversos artículos en los que se reflexiona de forma critica sobre diversos aspectos relacionados a la violencia sexual y de genero, por ejemplo: la pornografía, la prostitución, el abuso sexual infantil, la violencia sexual legitimada y otros temas que amplían la comprensión de las diversas manifestaciones sociales que puede tener este fenómeno.
La violencia contra las mujeres y las niñas es una de las violaciones más generalizadas de los derechos humanos en el mundo. Se producen muchos casos cada día en todos los rincones del planeta. Este tipo de violencia tiene graves consecuencias físicas, económicas y psicológicas sobre las mujeres y las niñas, tanto a corto como a largo plazo, al impedirles participar plenamente y en pie de igualdad en la sociedad.
(Washington, DC) – Funcionarios de Estados Unidos están separando a niños y niñas migrantes de sus familias en las zonas fronterizas, y ocasionan así un daño profundo que se prolonga en el tiempo, señaló hoy Human Rights Watch. Está previsto que el 12 de julio de 2019 la Comisión de Supervisión y Reforma de la Cámara de Representantes de Estados Unidos celebre audiencias para abordar la política de separación familiar del gobierno.
La inmigración familiar es una de las fuentes más importantes de movilidad humana hacia Europa. La Directiva 2003/86/CE ha armonizado el régimen jurídico de la reagrupación familiar de los nacionales de terceros países para garantizar la vida familiar y la integración social en cada Estado Miembro. Sin embargo, se han desarrollado medidas para controlar o “rechazar” indirectamente un perfil específico de familias no deseadas. Por lo tanto, esta propuesta hace una aproximación crítica a la protección jurídica de las familias migrantes, analizando si ciertas condiciones promueven un modelo ideal de “buena familia” como la única forma de integración efectiva en el contexto de la UE.
Esta guía es fruto de la colaboración de varios profesionales e instituciones movilizadas para aportar de manera compartida una síntesis aplicada y práctica de cómo la psicología y sus conocimientos pueden contribuir a responder a la crisis humanitaria que hoy vivimos. Los movimientos migratorios ocasionados, conllevan una serie de repercusiones psicológicas, sociales, culturales y económicas para las personas a las que es preciso atender. Nadie mejor que la propia persona que experimenta el proceso de migración sabe lo que significa la palabra “refugiado”. Nadie conoce su realidad y lo que implica dejar atrás lo más querido, pasar miedo e incluso terror o perder a un ser querido sin llegar a entender ni un atisbo de razón.
Imagina que comienza un conflicto en tu país, que te ves obligado a huir con tu familia para proteger la vida y que pierdes tus medios económicos y tu casa es destruida. Estas son solo alguna de las situaciones que viven millones de personas en el mundo, por eso junto a la ayuda humanitaria, el tratamiento psicológico a refugiados es fundamental.
Colocar a los niños con parientes ayuda a mantener las conexiones familiares y las tradiciones culturales que pueden minimizar el trauma de la separación familiar y aliviar las ansiedades que conllevan las colocaciones tradicionales de cuidado de crianza. Esto crea un espacio seguro mientras los padres obtienen la ayuda que necesitan para mejorar sus habilidades de crianza. El cuidado por parientes puede ser un salvavidas tanto para los niños como para los padres, ya que la colocación con un miembro de la familia puede crear un sentido de pertenencia para el niño y un consuelo para los padres al saber que el niño no está con extraños.
El régimen de protección internacional de los refugiados se rige desde hace sesenta años por dos instrumentos centrales, la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y su Protocolo de 1967. En este año de aniversario, la División de Protección Internacional se complace en publicar la tercera edición del Manual de Procedimientos y Criterios para Determinar la Condición de Refugiado. Además, se agregan las Directrices sobre Protección Internacional, que complementan el Manual.
Cuando las familias se separan, la aplicación de medios eficaces y accesibles para proteger la integridad de las unidades familiares contribuye en gran medida a una migración segura, ordenada y regular, que constituye una finalidad de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (meta 10.7) y la Declaración de Nueva York, y el objetivo central del Pacto Mundial sobre Migración.
Durante los últimos años, a través de sus distintos mecanismos de monitoreo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha observado un aumento en los movimientos mixtos a gran escala provenientes principalmente de Centroamérica, México y Venezuela. Este aumento estaría relacionado con la persistencia de factores de expulsión tales como persecución, conflicto armado, violencia generalizada, grave desorden público, crimen organizado, pobreza, falta de oportunidades de desarrollo y, en general, el detrimento en el disfrute de los derechos humanos.
Estudio de caso de migración familiar entre Tlaxcala y California. En esta investigación describo los efectos psicosociales que implica la separación y reunificación de los integrantes de las familias transnacionales, que viven separados e interactúan entre dos países (México-EE. UU.). Los miembros de estas familias que se quedan, así como los que se van, pagan un alto costo emocional, que se evidencia en el modo de interactuar y en la alteración de su salud mental. Estos padecimientos que emergen en el contexto transnacional, tienen que ser estudiados en el marco de una nueva perspectiva transdisciplinar que incluye la antropología, la etnología, la psicología clínica y la cura tradicional.
Después de que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos anunció la “Política de Cero Tolerancia para la Entrada Ilegal de Delincuentes”, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, una rama del Departamento de Seguridad Nacional) separó a aproximadamente 2,000 niños de sus padres entre abril y mayo de 2018 a medida que se acercaban a la frontera de los Estados Unidos. Los niños y los padres fueron ubicados en instalaciones separadas mientras se procesaban y no se les dijo cuándo ni cómo se reunirían. Esta política y sus consecuencias han suscitado preocupaciones significativas entre investigadores, defensores del bienestar infantil, legisladores y el público, dada la abrumadora evidencia científica de que la separación entre niños y padres, excepto en los casos en que hay evidencia de maltrato, es perjudicial para el desarrollo de niños, familias, y comunidades.
El proceso de formación de terapeutas populares y multiplicadores en acciones psico-sociales en un contexto de violencia sociopolítica
Las violaciones de derechos humanos son algo que les sucede a los cuerpos de las personas y dentro de ellos. Incluso cuando las heridas físicas sanan, las experiencias traumáticas dejan residuos en el cuerpo. Y estas experiencias postraumáticas no son ocurrencias únicas. Ante cualquier experiencia, llevamos todas nuestras propias historias corporeizadas.
Hay una realidad inocultable, la defensa de los derechos humanos en el mundo afecta la salud física, emocional, psicológica, mental, espiritual y las relaciones familiares, amorosas, sexuales, de amistad y de trabajo de quienes se dedican a este quehacer, pues nuestro sistema nervioso no está diseñado para resistir las amenazas, la presión, la inseguridad, el acoso, las violaciones, el sufrimiento, las injusticias y, en sí, la brutalidad humana, sin dejar consecuencias en nuestra salud integral.
Qué es el trauma vicario. ¿Puede una persona desarrollar los síntomas, vivir las mismas sensaciones y realizar patrones de conducta parecidas a aquellas personas que han sufrido una situación /suceso traumático? ¿Es necesario haber sufrido en primera persona, un acontecimiento traumático para el cual no estamos preparadas, de gran intensidad e impacto psicológico, para desarrollar síntomas post traumáticos?
Durante los últimos años (2010-2013), la violencia hacia mujeres defensoras de derechos humanos se ha incrementado, expresándose en un aumento del 42% de agresiones y 57% de asesinatos contra ellas. En el año 2013, el aumento de estas agresiones fue del 83% con relación al año anterior1 , lo que muestra el grave riesgo al que están expuestas en razón del trabajo que realizan. Desde el enfoque de derechos de las mujeres, estas amenazas y ataques son leídos como una respuesta al empoderamiento de las mujeres, considerado subversor del orden en una sociedad profundamente discriminatoria en razón del género y atravesada por un conflicto armado que profundiza y exacerba esa y otras discriminaciones.
Creando aulas sensibles al trauma. Terminar el verano y comenzar un nuevo curso escolar es motivo de entusiasmo y ansiedad para la mayoría de los niños. Pero en medio de la emoción de elegir el material escolar, encontrar esa mochila especial y comprar ropa nueva para el colegio, surgen preguntas que provocan ansiedad como: ¿Me gustará el profesor de este año? ¿Estaré en la misma clase que mis amigos? Si bien para la mayoría de los niños esta transición a un nuevo curso puede significar un pequeño desafío, para los niños con antecedentes de trauma por adversidad temprana, volver al colegio puede reactivar incertidumbres, pérdidas, miedos y terrores previos.
La vivencia de una experiencia traumática, crónica y de carácter interpersonal, como el maltrato por parte del sujeto cuidador, tiene un fuerte impacto en el desarrollo neurobiológico y psicológico del niño o niña. La exposición al maltrato y estrés temprano produce una cascada de eventos neurobiológicos que tienen el potencial de causar cambios duraderos en el desarrollo del cerebro a nivel estructural, funcional y neurohormonal (Cabrera & Astaiza, 2016; Teicher, Andersen, Polcari, Anderson, Navalta, & Kim, 2003). El estrés temprano también afecta procesos importantes de desarrollo, incluyendo la neurogénesis, la sobreproducción sináptica, la poda, y la mielinización durante períodos específicos y sensibles (Teicher et al., 2003; Teicher, Tomoda, & Andersen, 2006).
Crear entornos seguros para estudiantes con experiencias adversas en la infancia. La exposición a eventos traumáticos en la infancia y la adolescencia puede tener efectos sociales, emocionales y educativos negativos duraderos. Para que las escuelas, o cualquier entorno que sirva a los niños, estén verdaderamente informados sobre el trauma, deben abordar tres áreas cruciales: seguridad, conexión y regulación emocional y conductual. Este artículo, extraído de nuestro libro. Creación de escuelas informadas sobre el trauma: una guía para educadores y trabajadores sociales escolares, explorará estas tres áreas como los pilares fundamentales de un entorno escolar informado sobre traumas.
En 2018 hubo cambios significativos en el patrón de las rutas elegidas por los refugiados y migrantes para llegar a Europa. Durante la primera mitad del año, llegaron más personas a Grecia que a Italia o a España; sin embargo, en el segundo semestre, España se convirtió en el principal punto de entrada a medida que un número creciente de personas intentaba hacer la peligrosa travesía del Mediterráneo occidental.
A pesar de que los trastornos mentales y los problemas psicosociales son algo común en todas las comunidades del mundo, estos problemas son mucho más frecuentes entre las personas que han enfrentado adversidades, tal como la exposición a una crisis humanitaria. Un elemento clave para responder a estos problemas es alcanzar una mejor comprensión de las necesidades y los recursos existentes. La OMS y el ACNUR frecuentemente reciben desde el terreno solicitudes de asesoramiento sobre evaluación de los trastornos mentales y problemas psicosociales en contextos humanitarios. Aunque existe una variedad de herramientas de evaluación, lo que siempre ha faltado ha sido un criterio general que aclare cuándo se debe utilizar cada herramienta y con qué fin. Este documento ofrece un criterio de evaluación que lo ayudará a analizar la información que ya se encuentra disponible y a solo recolectar datos nuevos que sean de utilidad práctica, en función de su capacidad y de la fase de la crisis humanitaria.
Este informe informe ‘El camino hacia la recuperación’ deja en evidencia los efectos sobre la salud mental en los niños y las niñas que viven en zonas de conflicto y el papel de la educación para responder a estas problemáticas. Responder a las necesidades inmediatas de la infancia es solo una parte de la solución. En última instancia, los niños en conflicto deben estar mejor protegidos y las instalaciones educativas, como las escuelas y los espacios seguros para la infancia, pueden garantizarles a los niños y niñas el acceso a relaciones de apoyo con especialistas, maestros y miembros de la comunidad, así como una mayor sensación de estabilidad.
Los niños y niñas sufren muchísimo durante los conflictos armados. El último número de violaciones graves contra la infancia en situación de conflicto verificadas por la ONU ha aumentado de nuevo. Estas violaciones graves se dividen en seis temas: el asesinato y la mutilación; el reclutamiento y la utilización por parte de grupos armados; el secuestro; los ataques a centros educativos y hospitales; la denegación de acceso a la asistencia humanitaria; la violación y otros tipos de violencia sexual. El presente informe explora los diferentes grados en que cada una de las seis violaciones graves afectan a niños y niñas y también analiza más ampliamente la diferencia de género en el impacto del conflicto sobre ellos.Global
Esta guía, que pretende “Ayudar a las organizaciones y personas que hacen acompañamiento psicosocial con recursos e ideas para afrontar la crisis” y “servir como red de intercambio”, está en constante actualización y abierta a aportaciones para mejorarla.
Las autoras dicen: “Este artículo contiene reflexiones en torno a la experiencia de la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras) y de Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca – como parte del Grupo Impulsor de la IM – Defensoras – en el trabajo sobre autocuidado que desde 2010 hemos realizado. Trabajar desde el enfoque del autocuidado no solo permite la sostenibilidad de los movimientos sociales sino también es una postura ético-política que implica mirar las prácticas de trabajo y las relaciones que en él se establecen a nivel personal y colectivo. Este artículo recoge también la experiencia de Casa La Serena, un espacio de descanso y sanación para defensoras de derechos humanos.”
Algunos gobiernos alrededor del mundo han respondido a la pandemia con ataques en contra de lxs y las defensoras de derechos humanos, la criminalización del activismo, el aumento de la violencia, la represión de los movimientos sociales, la militarización y la vigilancia. Preocupa también como los bienes y el capital son valorados más que las vidas de las personas. Como donantes comprometidas con los derechos humanos, debemos reflexionar sobre el papel que podemos desempeñar durante este momento histórico. La invitación es a considerar cómo podemos apoyar la seguridad de lxs y las activistas y la sostenibilidad de los movimientos sociales de una manera cuidadosa y estratégica. Los tiempos de crisis nos piden que seamos más flexibles y que aprendamos y asumamos nuevos riesgos como comunidad de donantes. Este momento nos pide que nos adaptemos bastante y no es una tarea fácil, pero debemos trabajar más cercanamente con nuestras co partes y los movimientos que apoyamos, para fomentar cambios a largo plazo.
Este libro es el resultado de un proyecto llamado “Sostenibilidad del Activismo”, y se basa en las historias de más de 100 activistas (defensoras de derechos humanos) en 45 países. Fondo de Acción Urgente por los Derechos Humanos de las Mujeres
Defensoras y defensores de derechos humanos (DDH) de todo el mundo relatan una experiencia común de reducción del espacio para la oposición a los detentores del poder opresivos, ya sea en el gobierno o en el sector privado. Una de las estrategias de resistencia desarrollada por las y los defensores de derechos humanos para enfrentar esos desafíos es la práctica del autocuidado. El autocuidado es un concepto amplio que puede comprender una gran variedad de medidas que contribuyen al bienestar y a la construcción de resiliencia. Sin embargo, para defensoras y defensores que trabajan en organizaciones, el autocuidado es más efectivo cuando está institucionalizado. Esto requiere un cambio de mentalidad del autocuidado al cuidado colectivo. Este artículo discute la necesidad de este cambio y sugiere algunas características prácticas de un abordaje de cuidado colectivo en el nivel organizacional.
Este curso de primera ayuda psicológica (PAP) se propone ofrecer a las personas que no tienen formación profesional, herramientas para proporcionar una primera respuesta apropiada a quienes presenten dificultades psicológicas tras situaciones de crisis. El curso abarca las siguientes áreas: cómo entender la PAP, cómo ayudar de manera responsable, cómo proporcionar la PAP, cómo determinar qué personas probablemente necesiten atención especial, cómo cuidarse uno mismo y cuidar a los compañeros, y aptitudes para aplicar la PAP, así como un módulo adicional con las consideraciones fundamentales para la adaptación de PAP al contexto de COVID-19.
La presente guía curricular es parte de un grupo de cuatro herramientas preparadas para utilizar por los técnicos facilitadores o personas que tengan interés en lo concerniente a la capacitación de líderes comunitarios; inicialmente se prevé la capacitación a los líderes en jornadas de 5 horas, donde se comparta conocimientos alrededor de las necesidades del contexto que vive la población, ello permitirá abordar y dar solución a problemáticas locales de la comunidades, familiares y personales que las autoridades comunitarias a través de su liderazgo aportan a resolver a partir de conocimientos básicos considerando el papel particular que representan los lideres o autoridades comunitarias en las comunidades.
Este documento es el resultado de varios encuentros en los que participaron comités, asociaciones de familiares personas migrantes desaparecidas, organizaciones de sociedad civil y funcionarios estatales de México, El Salvado, Honduras y Nicaragua. Todo este trabajo ha sido coordinado con el Comité Internacional de la Cruz Roja, contando con su apoyo para el desarrollo de todas las actividades. Todas las personas participantes compartieron sus experiencias y los procedimientos que se deben seguir durante el proceso de búsqueda. Como resultado, encontrarás nueve normas mínimas para: 1. Denuncia de la desaparición y/o solicitud de búsqueda; 2. Búsqueda de personas migrantes desaparecidas; 3. Acceso a la justicia y verdad; 4. Localización – identificación de las personas migrantes desaparecidas; 5. Notificación digna; 6. Repatriación de restos humanos; 7. Retorno de personas migrantes; 8. Derecho a una reparación integral; y 9. Enfoques diferenciados. En el documento también se han incluido algunos conceptos básicos y principios éticos y de buena práctica, que ayudarán a comprender mejor el contenido.
A través de la presente guía se comparten herramientas metodologías para las distintas organizaciones comunitarias, sociales y entidades públicas que trabajan con mujeres en contextos de migración. Brinda orientaciones para acompañar grupos de apoyo de mujeres familiares de niñas, niños y adolescentes (NNA) separada/deportada y familiares de migrantes desaparecidos que viven violencia de género en sus lugares de origen.
El presente manual está dirigido a todas las personas que, en calidad de promotores-as, psicólogos-as, trabajadores-as sociales, educadores, abogadas-os, o cualquier otra profesión, alguna vez se han sentido como un fósforo que se quema o una llama que se apaga. Para quienes han experimentado en carne propia los efectos de trabajar día a día con las formas más crueles de violencia o con los impactos de la exclusión y el abuso. Condiciones que nos alejan del buen trato, del buen vivir y de la vida digna que como seres vivos aspiramos. Está pensado como un manual que invita a la reflexión y a la toma de conciencia, pero sobre todo a la acción. Como profesionales de ayuda, no podemos seguir ignorando que somos parte del sistema que buscamos cambiar y que nuestras vivencias en sistemas que reproducen el abuso, han dejado huellas y heridas que pueden activarse cuando trabajamos con el dolor y el sufrimiento de los otros. Busca ser una guía que de luces a los dilemas que como trabajadores y trabajadoras enfrentamos en una realidad social compleja que lejos de cambiar, retrocede.
Este informe analiza las importantes dimensiones de género de la desaparición forzada y cómo estas afectan tanto a las mujeres desaparecidas como a aquellas que son víctimas en virtud de sus lazos familiares con los desaparecidos. En ambos casos, los roles de género y las desigualdades arraigadas en la tradición, raza, cultura, religión y clase hacen que las experiencias de las mujeres sean diferentes a las de los hombres. El informe contiene ejemplos recogidos de testimonios directos en Nepal, Líbano así como un análisis comparado de 31 países, pone de manifiesto que, después de una desaparición, y a consecuencia del incremento de la pobreza, los conflictos familiares y el trauma psicológico, la victimización tiende a ser constante.
El propósito de este protocolo es contribuir al desarrollo de respuestas eficaces ante las violaciones de los derechos humanos cometidas contra las niñas en el contexto de conflictos armados y regímenes autoritarios; sin embargo, las técnicas y directrices aquí contenidas no son nuevas. Esta herramienta ha sido desarrollada con base en décadas de investigación y reflexión por parte de trabajadores sociales, profesionales de la salud mental y defensores de la protección infantil que trabajan para abordar el maltrato de las niñas a nivel individual, familiar y comunitario
Informes al Consejo de Derechos Humanos. El Grupo de Trabajo informa anualmente al Consejo de Derechos Humanos sobre las actividades que ha llevado a cabo desde la sesión previa del Consejo hasta el último día de la tercera sesión anual del Grupo de Trabajo.
El bienestar de las personas defensoras de derechos humanos es un asunto crítico, pero a menudo descuidado en los movimientos de derechos humanos. Su profundo compromiso con las causas sociales lleva a las personas defensoras de derechos humanos a perseverar a pesar de diversos desafíos, riesgos, y sufrimiento personal. A menudo, su propio bienestar no es prioridad y les resulta difícil hablar sobre su salud mental y emocional; incluso el lenguaje usado para hablar de este tema podría producir resistencia. Los estigmas, prejuicios e ideas equivocadas sobre salud mental en sus culturas (a veces sostenidos por ellos mismos y otras personas) podrían obstaculizar aún más los esfuerzos para fortalecer su bienestar.
Las prácticas de los financiadores son esenciales para reducir el estrés, la ansiedad y el agotamiento que sufren los defensores con los que colaboran debido a la incertidumbre o los requisitos estrictos. Una contribución al debate de openGlobalRights sobre la salud mental y el bienestar.
Estuvimos en la entrega del informe que prepararon las mujeres de ese pueblo indígena del Guaviare sobre violencia sexual para la Comisión de la Verdad. Reúne relatos de abusos, amenazas y explotación. 8 de marzo de 2020, San José del Guaviare, a 400 kilómetros de la capital: Un pequeño grupo de mujeres del pueblo Nukak se reúne en el quiosco de la Casa de la Verdad. Se sientan en círculo. Son casi una veintena, entre jóvenes y mayores. Algunas llevan a sus hijos pequeños en brazos. Otras cargan bolsas con artesanías hechas con hojas de Cumare, una palma que crece a lo largo de la Amazonia y la Orinoquia. Una de ellas comienza a hablar.
Sentirse bajo presión es una experiencia que usted y muchos de sus colegas probablemente están viviendo. El estrés y los sentimientos que lo acompañan no son reflejo, de ninguna manera, de que usted no puede hacer el trabajo o es débil. Atender su salud mental y su bienestar psicosocial en estos momentos es tan importante como cuidar su salud física.
No está en una carrera de velocidad. Es una maratón de mucha resistencia que requiere auto-cuidado permanente y apoyo en algunas circunstancias.
A medida que se pide a las personas que se queden en casa, se aumentan las noticias de la violencia doméstica y de pareja. Las mujeres, las niñas y los niños corren un riesgo particular de violencia en sus hogares. Prevenir y responder a la violencia es un componente importante en la respuesta a COVID-19, y el personal de salud tiene un papel clave. Información sobre que pueden hacer los trabajadores de salud y el apoyo de primera línea disponible.