Esta infografía ofrece información para las comunidades y los sobrevivientes de violencia doméstica durante la pandemia de COVID-19.
Durante años, los problemas de salud que conciernen especialmente a la adolescencia se han comprendido mal y, en algunos casos, se han pasado por alto, pero ahora la situación ha cambiado. La salud y el desarrollo de los adolescentes constituye parte integral de la Estrategia mundial para la salud de la mujer, el niño y el adolescente (2016-2030) (la “estrategia mundial”) porque, en palabras del Secretario General de las Naciones Unidas, “[los adolescentes] son fundamentales para todo lo que deseamos lograr y para el éxito general de la Agenda hasta 2030”. ¿Por qué “fundamentales”? Porque invertir en la salud de los adolescentes devenga un triple dividendo de beneficios: para los adolescentes ahora, para su vida adulta en el futuro y para la generación venidera. Su salud y su bienestar son motores de cambio en el impulso constructor de sociedades más saludables y más sostenibles.
La adolescencia (10 a 19 años) es una etapa única y formativa. Los múltiples cambios físicos, emocionales y sociales que se dan en este periodo, incluida la exposición a la pobreza, el abuso o la violencia, pueden hacer que los adolescentes sean vulnerables a problemas de salud mental. Promover el bienestar psicológico de los adolescentes y protegerlos de experiencias adversas y factores de riesgo que puedan afectar a su capacidad para desarrollar todo su potencial es esencial tanto para su bienestar durante la adolescencia como para su salud física y mental en la edad adulta.
Mi heroína eres tú es un libro escrito para los niños de todo el mundo afectados por la pandemia de COVID-19. Mi heroína eres tú debe ser leído por un progenitor, cuidador o profesor con un niño o un pequeño grupo de niños. No se recomienda que los niños lean este libro de forma independiente y sin apoyo. La guía complementaria llamada Actions for Heroes (que se publicará más adelante) ofrece apoyo para abordar temas relacionados con la COVID-19, ayudando a los niños a manejar sus sentimientos y emociones, así como actividades complementarias que los niños pueden realizar a partir del libro.
Los efectos del cambio climático en la salud humana son inequívocos y ya se perciben en todo el mundo. Fenómenos como las olas de calor y de frío, las inundaciones, las sequías, los huracanes, las tormentas y otros episodios extremos pueden afectar directa e indirectamente la salud y desencadenar o exacerbar determinadas afecciones —entre ellas, enfermedades transmitidas por vectores, agua y alimentos debido a cambios en el comportamiento y la distribución de los vectores y los patógenos o trastornos de salud mental provocados por el aumento de los disturbios y los desplazamientos forzados—, con la consiguiente presión sobre los servicios de salud y su infraestructura. Cambio climático para profesionales de la salud es un libro de bolsillo basado en datos empíricos que ofrece información esencial para que el personal médico y otros profesionales de salud distingan en su práctica diaria el impacto del cambio climático. Con esta guía de referencia rápida podrán reconocer con facilidad las enfermedades y efectos secundarios relacionados con el cambio climático, administrar los tratamientos adecuados y aconsejar a las poblaciones expuestas, presentar información actualizada sobre la relación entre los efectos secundarios de ciertos medicamentos y la agravación de las dolencias sensibles al clima, y determinar las consecuencias posibles para los servicios de salud. En este libro se abordan los principales fenómenos meteorológicos, así como las afecciones en las que pueden tener incidencia, agrupados por áreas clínicas específicas. La Organización Panamericana de la Salud aspira a que esta publicación contribuya a aumentar los conocimientos en la materia y la capacidad de los sistemas de salud para anticipar, prevenir y prepararse con vistas a brindar de forma constante servicios de salud de alta calidad en un mundo con un clima que cambia a gran velocidad.
El enfoque de base empírica que consiste en escuchar y priorizar a las personas supervivientes puede ayudar a afrontar diversas formas de violencia: desde las personas afectadas por la COVID-19 hasta quienes sufren violencia racial.
Cuando los académicos de derechos humanos colaboramos con los sobrevivientes como colegas, evitamos las trampas del voyerismo y trabajamos con ellos no solo en busca de pruebas de su opresión, sino también por sus aportaciones intelectuales en este campo.
Es el momento de reflexionar seriamente acerca de los efectos del trauma sobre los activistas de derechos humanos. Encontramos investigaciones sobre trabajadores humanitarios, periodistas y trabajadores sociales que documentaban depresión, agotamiento y trauma y estrés secundarios a niveles altos. No existía nada comparable con respecto a los defensores de derechos humanos.
Este documento tiene como objetivo el brindar un panorama sobre las iniciativas que los gobiernos están impulsando para responder a algunas de las necesidades de las mujeres y de las personas lgbt durante la emergencia de salud pública. A grandes rasgos, las políticas que se muestran aquí buscan responder a cuatro grandes retos revelados por la pandemia: i) la precarización de trabajos feminizados y la afectación económica particular que viven las mujeres cabeza de familia; ii) la sobrecarga de trabajo de cuidado; iii) el recrudecimiento de la violencia doméstica y las violencias basadas en género; y iv) las afectaciones específicas a la población lgbt.
En este informe presentado a la Asamblea General, el Relator Especial examina cómo contribuyen los derechos, los desequilibrios de poder, la corrupción y la preponderancia del paradigma biomédico a la propagación y las repercusiones de la COVID-19.
En este informe, el Relator Especial explica en detalle el papel fundamental de los factores sociales básicos determinantes de la salud en relación con el ejercicio efectivo del derecho a la salud mental. El Relator Especial señala importantes oportunidades y dificultades relacionadas con un enfoque basado en los derechos humanos en cuanto a la adopción de medidas sobre los factores determinantes necesarios para la promoción de la salud mental. Sostiene que la buena salud mental y el bienestar no pueden definirse por la ausencia de un problema de salud mental, sino por el entorno social, psicosocial, político, económico y físico que permite a las personas y a las poblaciones vivir una vida digna, con pleno disfrute de sus derechos y en el marco del aprovechamiento equitativo de sus posibilidades. El Relator Especial destaca la necesidad y la obligación de los Estados de establecer y mantener entornos propicios que incorporen un enfoque de la salud mental basado en los derechos y que valoren la vinculación social y el respeto mediante relaciones no violentas y sanas en los planos individual y social, promoviendo una vida digna y de bienestar para todas las personas a lo largo de toda su existencia.
En este informe, el Relator Especial explica en detalle los elementos necesarios para establecer un programa mundial basado en los derechos para promover el derecho a la salud mental. En este informe se formulan una serie recomendaciones a los Estados, a las organizaciones que representan a la profesión psiquiátrica y la Organización Mundial de la Salud.
Esta es es una guía ilustrada de la OMS para manejar el estrés y hacer frente a la adversidad. Esta guía se dirige a todas las personas que sufren estrés, tanto a los padres y otros cuidadores como a los profesionales de la salud que trabajan en situaciones peligrosas; tanto a las personas que huyen de la guerra, habiendo perdido todo lo que tenían, como a las que llevan vidas bien protegidas en comunidades en paz. Cualquier persona, en cualquier lugar, puede experimentar niveles altos de estrés.
En su resolución WHA58.28 sobre cibersalud de 2005, la Asamblea Mundial de la Salud insta a los Estados Miembros «a que se planteen la elaboración de un plan estratégico a largo plazo para concebir e implantar servicios de cibersalud […] a que desarrollen infraestructuras para aplicar a la salud las tecnologías de información y comunicación […] y promuevan el disfrute universal, equitativo y a precio asequible de los beneficios que de ahí se deriven». Asimismo, instó a los países y a las partes interesadas a que dirigieran sus esfuerzos a crear una visión coherente de la cibersalud en consonancia con las prioridades y los recursos sanitarios de los países, a que desarrollasen un plan de acción para hacer realidad la visión propuesta y a que creasen un marco para supervisar y evaluar la implantación y el progreso de las iniciativas de cibersalud. Se ha constatado que más de 120 Estados Miembros -incluidos países de ingresos bajos y medianos- han adoptado las estrategias y las medidas pertinentes.
Las emergencias y desastres traen como consecuencia perjuicios para las personas afectadas tales como daños físicos, económicos, morales y psicológicos. Como una manera de responder a esta situación, surge la psicología de la emergencia definida como “estudio del comportamiento humano antes, durante y después de situaciones de emergencia, es decir, ante situaciones que ocurren inesperadamente”. Las principales funciones del psicólogo en situación de emergencias y desastres son prevenir, planificar, intervenir y rehabilitar.
Las personas refugiadas e inmigrantes que llegan a Europa a menudo se enfrentaron con guerras, persecución y dificultades extremas en su país de origen. Muchos experimentaron desplazamiento y dificultades en los países de tránsito y se embarcaron en peligrosos viajes. Falta de información, incertidumbre sobre su estatus migratorio, potencial hostilidad, cambio de políticas y arrestos indignos y prolongados, añaden un estrés adicional.
Casi 450 millones de personas se ven afectadas por enfermedades mentales en todo el mundo. En las naciones ricas, solo la mitad recibe la atención adecuada, pero en los países en desarrollo, cerca del 90 por ciento no recibe tratamiento debido a la escasez de psiquiatras. Vikram Patel describe un enfoque muy prometedor: capacitar a los miembros de las comunidades para que brinden intervenciones de salud mental, capacitando a la gente común para que cuide de los demás.
En cualquier epidemia, es común que las personas se sientan estresadas y preocupadas. Las respuestas comunes de las personas afectadas pueden incluir:
▪ Miedo a enfermar y morir
▪ Evitar acercarse a centros de salud por miedo a infectarse mientras reciben atención
▪ Miedo a perder el sustento, no poder trabajar debido al aislamiento y a ser despedidas de su trabajo
▪ Miedo a quedar socialmente excluidas/enviadas a cuarentena por estar asociadas con la enfermedad
▪ Sentirse impotente al querer proteger a los seres queridos y miedo a perder a sus seres queridos debido al virus
▪ Miedo a estar separadas de los seres queridos y cuidadores debido al régimen de cuarentena
▪ Negarse a cuidar a menores no acompañados o separados, personas con discapacidades o personas mayores debido al miedo a infectarse, porque los padres o cuidadores han sido enviados a cuarentena
▪ Sensación de desamparo, aburrimiento, soledad y depresión debido al aislamiento
En los casos Cuscul Pivaral vs. Guatemala y Poblete Vilches vs. Chile, la Corte IDH reconoció la justiciabilidad directa de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA), en general, y del derecho a la salud, en particular, en virtud del artículo 26 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH). Asimismo, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Comité DESC) emitió oportunamente la Observación general 14, sobre “El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud”. En el contexto de la pandemia global causada por el Coronavirus (COVID-19), la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) dictó la declaración 1/20,1 mientras que el Comité DESC se ha pronunciado2 con el propósito de destacar las obligaciones de los Estados para garantizar los derechos.
A continuación se enumeran los principales estándares en materia del derecho a la salud aplicables a la situación actual, teniendo en cuenta la jurisprudencia de la Corte IDH, así como la Observación general del Comité DESC.
En este tercer informe de nuestra serie «Alto a la guerra contra la niñez», se dejan al descubierto las impactantes tendencias de las amenazas contra la seguridad y el bienestar de los niños y las niñas que viven en zonas afectadas por conflictos. En 2018, el número de casos verificados de violaciones graves perpetradas contra niños y niñas alcanzó su récord más alto.
Mediante un análisis con perspectiva de género de los casos verificados de violaciones graves, en este informe comenzamos a examinar más de cerca las diferencias entre cómo experimentan el conflicto los niños respecto de las niñas.
Instamos a la comunidad internacional, los Estados, los grupos armados y todas las demás partes involucradas a redoblar sus esfuerzos para brindar protección eficaz a los niños y las niñas en situaciones de conflicto.
El presente informe analiza las preocupantes tendencias con relación a la seguridad y el bienestar de los niños y las niñas que viven en zonas afectadas por conflictos, sobre la base de los informes anuales del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los niños y los conflictos armados y una investigación recientemente publicada por el Instituto de Investigación sobre Paz de Oslo (PRIO). Esta investigación se basa en cifras publicadas, confiables y verificadas de forma independiente. Sin embargo, una de las conclusiones clave del proceso de representación gráfica de los datos es que existe una considerable y preocupante laguna en lo que se refiere a datos específicos de los niños y las niñas en zonas de conflictos.
Aunque todas las facciones enfrentadas tienen la obligación de proteger a la infancia, se cometen ataques infames contra niños y niñas de forma diaria en los conflictos alrededor del mundo, y los culpables permanecen impunes. Lo que es más, muchas de estas violaciones van en aumento como consecuencia de abominables conflictos como la guerra de Siria. Existe una urgente necesidad de actuar para acabar con lo que suele ser una guerra contra la infancia.
GUÍA DE BOLSILLO PASO A PASO PARA ACTORES HUMANITARIOS
La Guía de bolsillo y el material de soporte les brindan a todos los actores humanitarios información sobre:
Puede acceder a la Nota informativa aquí y el Guía del Usario aquí.
Los niños y los jóvenes de hoy son ciudadanos del mundo, poderosos agentes del cambio y la próxima generación de cuidadores, científicos y médicos. Cualquier crisis nos ofrece la oportunidad de ayudarlos a aprender, a cultivar la compasión y a aumentar su resiliencia, construyendo al mismo tiempo una comunidad más segura y solidaria. La información y los datos sobre el COVID-19 ayudarán a calmar los miedos y las inquietudes que tienen los estudiantes a causa de la enfermedad y reforzarán su capacidad de enfrentarse a cualquier efecto secundario que pueda tener sobre sus vidas. En esta guía figuran mensajes clave y consideraciones para que los administradores, los maestros y el personal de las escuelas, los padres, los cuidadores y los miembros de la comunidad, así como los propios niños, promuevan escuelas donde reinen la salud y la seguridad.
La educación puede alentar a los estudiantes a convertirse en promotores de la prevención y el control de la enfermedad en su hogar, en la escuela y en su comunidad, donde pueden explicar a otras personas cómo prevenir el contagio del virus. Para que las escuelas funcionen de manera segura y la reapertura (en caso de haber estado cerradas) no entrañe ningún riesgo, es necesario tener en cuenta numerosas consideraciones. Sin embargo, si se actúa adecuadamente será posible promover la salud pública.
El derecho internacional de los derechos humanos garantiza que todas las personas disfruten del derecho al más alto nivel posible de salud y obliga a los gobiernos a adoptar medidas para prevenir las amenazas a la salud pública y brindar atención médica a quienes la necesitan. Las normas de derechos humanos también reconocen que en el contexto de serias amenazas a la salud pública y emergencias públicas que pongan en peligro la vida de una nación, las restricciones a algunos derechos pueden justificarse siempre y cuando tengan una base legal, sean estrictamente necesarias según evidencias científicas y no sean arbitrarias ni discriminatorias en su aplicación, sean de duración limitada, respeten la dignidad humana, estén sujetas a revisión y sean proporcionales para lograr su objetivo.
La magnitud y la gravedad de la pandemia del COVID-19 claramente asciende al nivel de una amenaza a la salud pública que podría justificar restricciones a ciertos derechos, como los que resultan de la imposición de la cuarentena o el aislamiento y que limitan la libertad de movimiento. Al mismo tiempo, una cuidadosa atención a derechos humanos como la no discriminación y principios de los derechos humanos como la transparencia y el respeto a la dignidad humana, puede fomentar una respuesta efectiva en medio de la agitación y los trastornos que inevitablemente resultan en tiempos de crisis, así como limitar los daños que puedan provenir de la imposición de medidas demasiado generales que no cumplen con los criterios anteriores.
Este documento proporciona una perspectiva general de las preocupaciones de derechos humanos planteadas por el brote de coronavirus, a partir de ejemplos de respuestas gubernamentales adoptadas hasta la fecha, y recomienda formas en que los gobiernos y otros actores pueden respetar los derechos humanos en estas respuestas.
El Plan Mundial de Respuesta Humanitaria al COVID-19 es una iniciativa conjunta de los miembros del Comité Permanente entre Organismos (IASC), incluidas las Naciones Unidas, otras organizaciones internacionales y ONG con mandato humanitario. Su objetivo es analizar y responder a las consecuencias directas de la pandemia sobre la salud pública así como a sus efectos indirectos inmediatos sobre la situación humanitaria, especialmente sobre la población que vive en países que ya padecen otras crisis.
“El mundo es tan fuerte como el sistema sanitario más débil. Este Plan Mundial de Respuesta Humanitaria al COVID-19 pretende ayudarnos a luchar contra el virus en los países más pobres del mundo y a responder a las necesidades de las personas más vulnerables.” – António Guterres, Secretary-General of the United Nations
El presente conjunto de herramientas se nutre de lo aprendido en unos proyectos piloto muy prometedores en el noreste de Nigeria y en la República Democrática del Congo (RDC) destinados a elaborar hojas de ruta semejantes para estos entornos. Está pensado para quienes trabajan sobre el terreno y tienen interés en crear una Hoja de Ruta del Llamado a la Acción para su contexto. En un principio, es probable que los usuarios principales sean los asesores del Llamado a la Acción, quienes se ocupan de respaldar el proyecto y a aquellos que trabajan sobre el terreno en el marco de la alianza mundial del Llamado a la Acción. A medida que el proyecto se afiance, el conjunto de herramientas se convertirá en una guía útil para las partes interesadas del Llamado a la Acción a escala nacional y local. Los coordinadores mundiales del Llamado a la Acción también pueden emplear este recurso para prestar más apoyo a las tareas sobre el terreno y a fin de potenciar las actuaciones y la rendición de cuentas en el seno del Llamado a la Acción.
El conjunto de herramientas es una guía paso a paso que le acompañará a lo largo de todo el proceso de preparación de una Hoja de Ruta sobre el terreno y que proporciona recursos para afrontar su redacción y ejecución. Esperamos que los trabajadores en otros lugares también asuman este cometido. Los asociados han de ver este conjunto de herramientas como un documento vivo que puede modificarse para dejar constancia de las buenas prácticas a medida que aprendemos los unos de los otros.
Este informe presenta pruebas convincentes de que las personas con problemas de salud mental satisfacen los principales criterios de vulnerabilidad. El informe también describe cómo la vulnerabilidad puede conducir a un deterioro de la salud mental y cómo los problemas de salud mental están generalizados pero usualmente no son abordados en los grupos identificados como vulnerables. El informe propone que la salud mental se debe incluir en las estrategias y planes de desarrollo más amplios y sectoriales, y que las partes interesadas en el desarrollo tienen importantes roles que desempeñar para garantizar que las personas con afecciones mentales sean reconocidas como un grupo vulnerable y no sean excluidas de las oportunidades de desarrollo. Las acciones recomendadas en este informe proporcionan un punto de partida para lograr estos objetivos.
El mundo está cambiando con rapidez. Las familias también están cambiando, al igual que el papel que desempeñan las mujeres y las niñas en ellas. En la actualidad no existe un modelo de familia “normal”. De hecho, nunca ha existido. Las leyes y políticas vigentes deben evolucionar y adaptarse para poder apoyar a todas las familias y responder a las necesidades de todos sus miembros. En el informe El progreso de las mujeres en el mundo se evalúa la dimensión y el alcance de las transformaciones en la vida familiar, así como sus implicaciones para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.
A partir de los datos globales disponibles, este informe propone una agenda integral de políticas dirigidas a las y los principales hacedores y hacedoras de políticas, activistas, gobiernos nacionales y organismos internacionales para garantizar que todas las mujeres y niñas gocen plenamente de sus derechos humanos sin importar el modelo de familia en el que vivan.
Hay decenas de millones de personas en el mundo que viven en circunstancias extremadamente difíciles y en consecuencia, sufren emocionalmente. Como resultado, se hace necesario disponer de una variedad de recursos en salud mental, incluyendo intervenciones psicológicas. Sin embargo, estas intervenciones raramente son accesibles para los que las necesitan. Con este manual, la Organización Mundial de la Salud (OMS) responde a los requerimientos de colegas de todo el mundo que solicitan orientación sobre intervenciones psicológicas para personas expuestas a situaciones adversas. Este manual describe una intervención psicológica de baja intensidad denominada Enfrentando Problemas Plus (EP+) para adultos con problemas de angustia en comunidades expuestas a la adversidad. Se han modificado aspectos de la TCC para hacerlos factibles en comunidades que no tienen muchos especialistas. A fin de asegurar su máxima utilización,
la intervención se desarrolla de un modo tal que puede ayudar a personas con depresión, ansiedad y estrés, ya sea que la exposición a la adversidad haya causado o no estos problemas. Puede aplicarse para mejorar aspectos de salud mental y bienestar psicológico no importa cuán severos sean los problemas de la gente.
El alcance cada vez más amplio de internet, la rápida propagación de la información móvil, y el uso generalizado de las redes sociales, combinados con la actual pandemia de violencia contra mujeres y niñas (VCMN), han contribuido a que la ciberviolencia contra estos grupos de población se haya convertido en un problema creciente de proporciones mundiales y con consecuencias económicas y sociales potencialmente significativas.
Quizá confundimos compasión con empatía. ¿Somos quizá compasivos pero nos cuesta ser empáticos? Este excelente corto de animación nos ayuda a diferenciarlas. El poder de la empatía es un corto animado que explica la diferencia entre la empatía y la compasión. No siempre somos capaces de conectar con las emociones de otras personas cuando nos muestran y comunican sus emociones, especialmente las negativas. Mostrar compasión hace que las personas se distancien porque sienten que no las comprenden y que a quien nos escucha no le importa nada lo que está sucediendo.Sin embargo, cuando se muestra empatía se conecta con las personas. Se sienten escuchadas y comprendidas en su dolor. Aunque no encuentren una solución sí encuentran un espacio de refugio.
Los Principios Rectores para la Búsqueda de Personas Desaparecidas se basan en la Convención internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas y en otros instrumentos internacionales relevantes. También toman en cuenta la experiencia de otros órganos internacionales y de varios países en todo el mundo. Identifican mecanismos, procedimientos y métodos para la implementación del deber jurídico de buscar a las personas desaparecidas.
La Plataforma Voces Defensoras pretende unir entidades con luchas comunes para constituir una red solidaria internacional que frene las vulneraciones de los derechos tanto de las personas defensoras como de sus organizaciones y comunidades, y convertirse en un altavoz de sus luchas y demandas. Esta es una iniciativa de la Fundación Mundubat y de Brigadas Internacionales de Paz. Aquí podrán aprender sobre: El trabajo de las organizaciones defensoras de derechos humanos en su lucha contra discriminación por razón de la orientación sexual y de identidad de género en Honduras. El trabajo que desempeñan las organizaciones defensoras de derechos por incorporar las demandas étnicas (indígenas y afrodescendientes) en el actual proceso de recuperación de la memoria histórica y proceso de paz en Colombia. Entre otras.
¿Cómo se vería la justicia en los conflictos en Siria, la República Democrática del Congo (RDC), Irak, Yemen y Somalia? ¿Qué esperaríamos que logre? Durante más de dos décadas, el campo de la justicia transicional ha tratado de responder estas preguntas. Por lo general, la justicia transicional se entiende como un paquete de medidas que incluye enjuiciamientos penales, comisiones de la verdad, reparaciones para las víctimas y reformas de las instituciones abusivas. Pero las circunstancias en las que podrían tener éxito estas medidas tienen poco que ver con los países mencionados anteriormente.
Los acontecimientos críticos, como los desastres, conflictos, guerras, accidentes y epidemias, tienen consecuencias sociales y psicológicas que con frecuencia merman la capacidad de las personas para llevar adelante sus vidas. Los voluntarios de la Cruz Roja/Media Luna Roja históricamente han brindado apoyo a las personas afectadas por estos eventos críticos, respondiendo al sufrimiento humano en diversas formas prácticas. En los últimos tiempos se ha reconocido que es de vital importancia ofrecer un apoyo que ayude a aliviar el sufrimiento emocional, para lograr que las personas inicien el proceso de recuperación, vuelvan a la vida de todos los días y enfrenten las dificultades que les aguardan en el futuro cercano. Este tipo de apoyo, denominado apoyo psicológico, requiere disponer de voluntarios debidamente formados, que sean capaces de responder al desafío de prestar
En este informe, MSF describe algunos de los logros y retos de su trabajo con víctimas de agresiones sexuales. A través de su experiencia en Burundi, Colombia, República Democrática del Congo (RDC), Liberia y Suráfrica, MSF demuestra que no sólo es vital sino también posible dispensar atención médica inmediata a víctimas de violencia sexual, incluso en contextos difíciles. Compartiendo estas experiencias, MSF espera contribuir a que más víctimas de este tipo de violencia en el mundo obtengan la atención que merecen y necesitan.
La violencia contra las mujeres se ha aceptado como una característica inevitable, aunque desafortunada, de todo conflicto. En la actualidad, esto está cambiando. Mientras dicha violencia continúa siendo infligida a gran escala, ahora se la reconoce como una amenaza al desarrollo, a la paz y a la seguridad, una violación de los derechos humanos y, según el derecho internacional, un crimen. El reto al que se enfrenta la comunidad internacional radica en conseguir que todas las partes conviertan la prevención, el tratamiento y el enjuiciamiento de la violencia sexual en una prioridad.
Muchas mujeres y niñas refugiadas e inmigrantes ya se han visto expuestas a varias formas de violencia sexual y de género, ya sea en sus países de origen, de primer asilo, o a lo largo de la ruta hacia y por Europa. Algunas de las mujeres entrevistadas por la misión declararon haber sido forzadas a mantener relaciones sexuales para pagar por documentos de viaje o por su trayecto. Algunas mujeres y niñas son tan reticentes a retrasar su viaje y el de sus familias que rehúsan a denunciar los delitos de violencia sexual y de género o a buscar atención médica.
Conectar los relatos de personas que han sufrido una violación con la neurobiología del trauma puede jugar un papel esencial de apoyo a la sanación y la búsqueda de rendición de cuentas y la justicia. Por ejemplo, la congelación es una reacción del cerebro cuando detecta un peligro, especialmente el ataque de un predador.
“Paralizarse es una respuesta común a una amenaza que vemos en mamíferos y no solo en humanos”, dijo el doctor Martin Antony, profesor de psicología de la Universidad Ryerson y autor de El manual contra la ansiedad, en una entrevista para VICE. “Algunos argumentan que ni siquiera se debería hablar de ‘reacción de lucha o huída’, sino de ‘lucha, huida o parálisis'”.
Inmovilidad tónica es el término que describe un estado de parálisis involuntaria en el que los individuos no pueden moverse o, en muchos casos, ni hablar. La revista Scientific American explica que en los animales, por ejemplo, esta reacción se considera una defensa a un ataque de un depredador cuando otras formas de defensa no son posibles y que es un fenómeno que se ha observado en humanos, principalmente en soldados en batalla y en víctima de agresión sexual.
El objetivo de este instrumento es articular mejor la estructura y el procedimiento que actualmente tiene la UNAM para la atención de los casos de violencia de género a través de las instancias dependientes de la Oficina de la Abogada General.
“El sistema legal busca signos visibles de resistencia porque cuando no los hay, es más difícil demostrar una agresión sexual”, escriben la Dra. Anna Möller, PhD, del Instituto Karolinksa y el Hospital General del Sur de Estocolmo, en Suecia, y sus colaboradores.
La acción humanitaria resulta más eficaz cuando no se centra únicamente en satisfacer las necesidades inmediatas de las personas más afectadas, sino también en proteger los derechos y el bienestar a largo plazo de la población más vulnerable en todas las etapas. La violencia de género es uno de los mayores retos de protección a los que los individuos, las familias y las comunidades hacen frente durante las situaciones de emergencia humanitaria. Los relatos de actos terribles de violencia sexual en situaciones de conflicto —especialmente los perpetrados contra las mujeres y las niñas— han tenido una gran repercusión en la opinión pública en los últimos años. Las violaciones y otras formas menos reconocidas de la violencia de género —la violencia de la pareja íntima, el matrimonio infantil y la mutilación genital femenina— tienen lugar con una frecuencia alarmante. Los desastres naturales y otras emergencias exacerban la violencia y merman los medios de protección. Además, la violencia de género no solo perturba y traumatiza a los sobrevivientes; también socava la resiliencia de sus sociedades, dificultando la recuperación y la reconstrucción.
En todos los órdenes de la vida, pero especialmente en la salud mental el componente bioético cobra una especial relevancia. Algunos problemas éticos que se plantean en salud mental son comunes a los de otras especialidades médicas como por ejemplo la confi dencialidad, la intimidad o el consentimiento informado. Sin embargo, hay situaciones específi cas y concretas en las que se cuestiona la autonomía o capacidad del enfermo para decidir, las cuales añaden una gran complejidad a la a tención siquiátrica, psicológica o de continuidad de cuidados.
Primera Parte, Artículo 1 1. Nadie será sometido a una desaparición forzada. 2. En ningún caso podrán invocarse circunstancias excepcionales tales como estado de guerra o amenaza de guerra, inestabilidad política interna o cualquier otra emergencia pública como justificación de la desaparición forzada.
En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, fecha propuesta por la ONU como conmemoración, se analizan los países que cuentan con más desapariciones forzadas en los últimos 30 años. En la actualidad, se contabilizan 43 mil casos de desapariciones en estudio en el mundo, según el último informe del Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias de Naciones Unidas reunido en Buenos Aires (Argentina). Nadie será sometido a una desaparición forzada Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra la Desaparición Forzada Desaparición Forzada de Personas en México. Guía Práctica
Las desapariciones forzadas las cometen agentes del Estado o personas que actúan en su nombre y se niegan a reconocerlo. Ocultan la suerte y el paradero de la víctima, dejándola fuera del alcance de la protección de la ley.
El ayudar es, para cualquier ser humano, una de las tareas más difíciles de realizar saludablemente. Ya sea desde el rol que determina a las profesiones asistenciales, como en cualquier otra relación interpersonal, la situación de ayudar a otro marca pautas vinculares que necesitan ser asumidas con mucho cuidado, con mucha sensatez. Cuando en el acto de ayuda se instalan patrones de relación insanos, lo que deviene es un claro perjuicio para el ayudado, para el ayudador, y para el vínculo que exista entre ambos.
La fatiga emocional, es un agotamiento extremo que va relacionado con sensaciones de estrés y ansiedad, sentimientos de angustia o incluso depresión. Todos podemos sentir este cansancio emocional extremo de vez en cuando, aunque algunas personas tienen tendencia a experimentarla más a menudo.
Los trabajadores humanitarios son un colectivo con altos niveles de burnout. Esta revisión bibliográfica, realizada a través de una investigación cualitativa mediante la recopilación de información en diferentes fuentes documentales, tiene como objetivo dar a conocer la importancia de la preparación psicológica de estos trabajadores para prevenir la aparición de burnout, con un mayor acercamiento de las técnicas del mindfulness.
El diagnóstico, el tratamiento y la prevención del estrés traumático secundario se han basado tradicionalmente en lasinvestigaciones sobre el síndrome de estrés postraumático. Complementariamente, se han comenzado a desarrollar programas de intervención y prevención del estrés traumático secundario. Los primeros van desde la educación basada en la detección de las fuentes y síntomas del síndrome hasta el afrontamiento en grupo o el compromiso organizacional (engagement).
Durante las emergencias como conflictos o desastres naturales, el riesgo de la violencia, la explotación y el abuso se acentúa, sobre todo para las mujeres y las niñas.8 Al mismo tiempo, los sistemas nacionales y redes comunitarias de apoyo social pueden debilitarse. Un ambiente de impunidad puede significar que los perpetradores no están obligados a rendir cuentas.
Primera Parte – Artículo 1:
1. Nadie será sometido a una desaparición forzada.
2. En ningún caso podrán invocarse circunstancias excepcionales tales como estado de guerra o amenaza de guerra, inestabilidad política interna o cualquier otra emergencia pública como justificación de la desaparición forzada.
Por resolución Nº 20 (XXXVI) de 29 de febrero de 1980, la Comisión de Derechos Humanos decidió “establecer por un período de un año un Grupo de Trabajo compuesto por cinco de sus miembros, en calidad de expertos a título individual, para examinar cuestiones relativas a desapariciones forzadas o involuntarias de personas”.
Vivir sin saber qué ha sido de un familiar es la dura realidad que conocen centenaresde miles de personas afectadas por una situación de conflicto armado o de violenciainterna. En los cinco continentes, padres, hermanos, cónyuges, hijos buscandesesperadamente a algún familiar del que se han quedado sin noticias. Las familias ylas comunidades que desconocen lo que les ha sucedido a sus allegados no pueden darvuelta la página sobre los hechos violentos que han perturbado su vida ni iniciar unproceso de recuperación y reconciliación, a nivel personal o comunitario.
Esta publicación pretende ser una herramienta de orientación para magistrados y operadores jurídicos delMinisterio Público Fiscal frente a una denuncia por la desaparición de persona/s y, a la vez, una guía de recursos disponibles para facilitar su localización.
El Equipo Nizkor considera que el primer paso en la lucha contra las violaciones a los derechos humanos es la información, clara, precisa y a tiempo. Es mucho más fácil matar, torturar o violar derechos cuando se hace en secreto. Por eso hemos creado estas páginas, donde encontrarás la información de los conflictos y situaciones más graves, así como la información necesaria para poder organizarte de la manera más eficaz posible.
La Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos-Desaparecidos (FEDEFAM) es una organización no gubernamental integrada por las Asociaciones de Familiares de países de América Latina y el Caribe en los que se practico o practica la desaparición forzada de personas. FEDEFAM es una organización humanitaria, independiente de toda doctrina o institución política o religiosa.
Es bien sabido que los conflictos armados y la violencia sexual contra las mujeres y las niñas suelen ir de la mano. Lo que no se conoce tanto es que los conflictos armados y sus secuelas también suponen un peligro sexual para los hombres y los niños. La gran reticencia de muchos hombres y niños a la hora de denunciar la violencia sexual hace que sea muy difícil evaluar su alcance con precisión. Es casi seguro que, en las pocas estadísticas existentes, el número de víctimas masculinas no esté representado en todo su alcance.